domingo, agosto 31, 2008
miércoles, abril 30, 2008
Aún en la frialdad del tráfico aparecen postales bellas...
Una realidad de
Dawn A.G. BlackRaven
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lunes, mayo 21, 2007
Donde convergen los sentidos IV...
Aún recuerdo ese cosquilleo en la piel.
Esa curiosa sensación donde entendí que había formado parte de un todo. De una realidad. De una fantasía.
Entre vitores y movimientos. Entre una lucha entre ese frío y la ansiedad cuando veía movimiento hacia donde yacían mis pertenencias, el sol me miraba sorprendido. Envidiaba mi libertad.
De pronto, el ambiente cambia abruptamente. La equidad se convierte en una lucha por evitar tomas de celulares caprichosos. De ojos lascivos desde Palacio Nacional, que con una cámara interrumpían esa sensación de paz que hasta momentos antes sentíamos quienes entre el poder de la libertad levantábamos orgullosas el temple de la Diosa.
No puedo negar que me sentí intimidada por primera vez en el amanecer. Mire contrariada a un resto de miradas contrariadas. Sabía que debía tomar una decisión.
Formé parte de ese inquieto grupo un par de minutos más. Al percibir duda hasta en el hablar de una simpática españolita del comité organizador vi que lo mejor para mí era nuevamente entender que el destino me daba señales y regresar hacia esa esquina donde mis cosas esperaban contrariadas.
El corazón latía. Me daba miedo que entre sombras mis pertenencias hubieran escapado entre los brazos de desconocidos. Pero no. Mi respuesta fue particularmente curiosa. Como si nuevamente quien cuida mi sendero, me hubiera siempre protegido. Particularmente en este tibio amanecer.
Caminé junto con un grupo de mujeres que como yo había tomado su decisión. Ahí, en la esquina donde dio inicio una impulsiva muestra de libertad, estaban mis compañeros. Cuidando el resto de las pertenencias. En verdad agradecí haber encontrado criaturas de decencia tan certera, que en vez de capturar almas en megapixeles de baja resolución habían optado por respetar y proteger.
Y es que cuando mi abrigador escudo de blanquecino encanto cubría mi libertad, escuché a la distancia que todo había terminado, y que alguna criaturas de la Madre tenía que cubrirse pudorosas entre lamentos y desesperación al percatarse que sus cosas habían emprendido una graciosa huída. Para rematar un par de ojos desconocidos comenzaban su entrada al Zócalo, aún cuando esto todavía fuera un escenario, con personajes aún cubiertos por disfraces de piel pura.
Un error de logística quizá. Que a algunos les valió que de la sensación de libertad pasaran al total pánico.
Yo por mi parte emprendí el camino de regreso hacia mi auto. Dos de mis compañeros tomaron el mismo rumbo que yo. Entre esquinas desaparecieron, para proseguir sus vidas así como yo proseguiría con la mía. No puedo negar que había una extraña sonrisa en mi semblante. Pero que era más notoria en el alma. Y esa sensación fue interrumpida cuando un extraño y desconocido individuo de mediocre semblante se me acercó entre la agitación y el tumulto:
Una realidad de
Dawn A.G. BlackRaven
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10:34 p.m.
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jueves, mayo 10, 2007
Donde Convergen los Sentidos III
Creo que sí...
Pues entonces... Ya..
Miraba un tanto contrariada a mis nuevos compañeros.
Creo que nuestros rostros eran espejos compartidos. Sabíamos que hacer. Que ya era el momento. Pero unos breves segundos de duda, de risa nerviosa, parecían detener el tiempo. Y todo transcurría en cámara lenta en mi cuerpo, pero mi alrededor un acelerado ritmo, que golpeteaba las vibraciones de mi corazón.
Una realidad de
Dawn A.G. BlackRaven
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7:02 p.m.
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Donde convergen los sentidos II...
Ante esta última voz que cimbraba la atmósfera, decidí encender otro marlboro. Detrás mío, escuchaba como alguien golpeteaba su propia cajetilla en una de sus palmas. Parecía que todos buscabamos una manera de matar la espera. La fila avanzaba despacio, aún cuando seguían apareciendo figurillas con rostros de incógnita, en la búsqueda de dónde formarse. Un universo de ansiosos curiosos, de atrevidos aventureros, de inciertas miradas.
Una pareja se acerca, y pregunta la misma cantaleta que he escuchado desde mi llegada. La figura detrás mío le responde, y por alguna razón, tras su respuesta, comienzo a entablar conversación con él. Algo en su timbre me hace sentir un poco de calidez en este amanecer. Simpático tipo. También acude solo. Por su edad, podría mi padre, pero tiene una charla tan fresca, que me olvido siquiera de cualquier detalle que pudiera resultar controvertido.
En nuestro deambular zigzagueante, intercambiamos por cortesía unos cigarrillos. Reímos al escuchar en la lejanía la espontaneidad de unos desmañanados inquietos contra un grupo de policías. No puedo negar que a pesar de todo, y de su amable semblante, en ocasiones mi arisca personalidad regresa a su estado natural y me vuelvo un tanto reservada. Pero al mismo tiempo, disfruto compartir mi extraño y simple sentido del humor, con alguien que ha olvidado los convencionalismos, ya que ha decidido acudir acompañado de su propia soledad.
-Una sola fila, les pedimos una sola fila- Un caballero enfundado en armadura de algodón negro, insiste en que de esa maraña de cuerpos organizados en líneas multifacéticas drásticamente se convierta en un riguroso camino. Misteriosamente, quizá porque a esa hora todavía las neuronas no han activado el sistema de "contrarismo" puro, comenzamos a transformar el caos en un orden, para que tan pronto nos los indiquen, atravesemos unos caminos previamente establecidos, entreguemos nuestro respectivo registro y prosigamos de acuerdo a las indicaciones.
No me revisaron. Ni cotejaron mi edad. Vamos, ni siquiera verificaron si portaba armas o alcohol. Continué hacia una esquina donde un Seven Eleven parecía invadido por un enjambre de jóvenes que zumbaban excitados por un poco de café, nicotina... y porque no, una ricas, escurrientes y heladas caguamas...
Que poco les duró el gusto, por cierto. Más tardaron en sentarse, que en que aparecieran unos uniformados a retirarlos por su ingesta prohibida. Un grupo de jóvenes quizá en sus treinta, hacen comentarios sarcásticos al respecto. Mi compañero de fila y yo, sentados a su lado, nos unimos a su jocosas intervenciones.
Que extraño, ¿verdad? como en ocasiones podemos crear vínculos momentáneos con absolutos desconocidos. Y en estas circunstancias había dos líneas. O te volvías un completo reprimido o entendías que por algo el ser humano es considerado una criatura social. Vaya que esta fue una oportunidad de ejecutarlo. Breves instantes de plática superflua, desembocaron en que instintivamente comenzamos a cercar un vínculo, el cual más adelante sería agradecido. Principalmente por mí.
En todo este acelerado instante, escuchaba el repicar de las campanas de Catedral y al sacar mi celular, un par de números de confusa abstracción me indicaban en silencio que ya eran más allá de las 06 de la mañana.
Un eco en la distancia, una voz en lengua sajona... Mi corazón palpitaba en acelerado movimiento. La brisa me indicaba que disminuía la temperatura en el ambiente, pero mi sangre hervía que casi quemaba mi espíritu...
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Dawn A.G. BlackRaven
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6:20 p.m.
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miércoles, mayo 09, 2007
Donde convergen los sentidos...
Una realidad de
Dawn A.G. BlackRaven
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10:07 p.m.
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domingo, mayo 06, 2007
La libertad de la piel, la belleza del espíritu...
Aun con los problemas de organización y audio, así como los incómodos incidentes durante la sesión de la foto femenina (cámaras de celulares acosando a las mujeres con tomas no planeadas, miradas lascivas, apertura de la barricada antes de tiempo, y hasta la desaparición de la ropa de algunas chicas); la verdad es que esta experiencia fue de aquellas que no se pueden platicar, se tienen que sentir de modo empírico para poder compartir cada sensación....
El pudor fue tan sólo una breve brisa de duda en los rostros de algunos, y en la decisión final de muchos que decidieron simplemente permanecer dormidos antes de acudir a una extraña cita en uno de los rincones más místicos de la capital....
La piel se convirtió en una prenda que cubría el alma, y que pasó de ser un impúdico pecado a simplemente ser un hermoso cuerpo con todas sus imperfecciones...La verdadera belleza femenina y masculina, con sus lunares, músculos ausentes de horas gimnásticas, marcas de sol en piel y tatuajes que mostraban el alma de sus portadores...
Mucho más que esa absurda moda y falacia de la cintura, abdomen y busto perfecto...
La absoluta libertad....

Fotos extraida de eluniversal.com.mx
Una realidad de
Dawn A.G. BlackRaven
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domingo, marzo 25, 2007
My First Time.... As Speed Racer
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Dawn A.G. BlackRaven
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sábado, febrero 24, 2007
¿¿¿¿¿¿Jacarandas en febrero??????
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Dawn A.G. BlackRaven
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11:32 a.m.
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viernes, diciembre 09, 2005
Night Stories for Memento

Un vaivén entre las piernas,
Un dolor exacerbado,
Con mirada que oscurece las estrellas,
Mientras el cuerpo se cimbra ilusionado...
Quizá esto viene de profunda estela,
Donde un gemido se convierte en fuerza,
Ahí, donde el lenguaje se estremece de caricias,
Con dedos bañados con una húmeda malicia.
De noche recuerdo el singular decoro,
De una respiración absorta de deseo,
Con latidos que conviven entre la pasión y el sexo
Y cuando mis labios expresan cuanto te añoro
Se cimbra el universo al evocar su cálido recuerdo.
El silencio es cómplice de mis caricias,
Interrumpidas a ratos por un suspiro fortuito,
En el que la piel se eriza hasta la esencia
Y el roce de las almas conlleva a evocar el cuerpo,
Aun en la ausencia evoco la dulzura,
De un bajo vientre extasiado de luna y miel
Donde en fantasías se corrompen los sentidos,
En la remembranza de aquel prohibido placer.
Y mi humedad se exalta de deseo
Cuando entre instantes tus dedos me corrompen
Y tus palabras, en místico conjunto
Me excitan en un punto más allá de lo tangible,
Sin ataduras ni vacilaciones,
Una realidad de
Dawn A.G. BlackRaven
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10:44 p.m.
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