miércoles, mayo 13, 2009

InfluenCSI

Y de pronto, la epidemia se esfumó.

El azul colorido que disfrazaba las sonrisas de muchos se convirtió tan sólo en una ligera pincelada de un lienzo en blanco.

De pronto, todo cambió. Volvió a la "normalidad". El fin de semana del día de las madres, la gente invadió restaurantes, centros comerciales, tiendas especializadas. Los letreros de ofertas especiales distraían los sentidos. Tentaban. Seducían.

Los alumnos regresaron a clases. El lunes los operativos sanitarios regresaban niños a sus casas por un simple estornudito. No faltaba el chicuelo abusado que con tal de no volver a la jornada escolar ideó cuanta artimaña le fue posible para fingirse enfermo. Caramba. Yo también tuve esa edad y la mera sugerencia de prolongar mis "vacaciones" hubiera podido sonar atractivo.

De pronto rondan rumores sobre porqué esto tomó una trascendencia a estos niveles. Que si hay muertos no declarados. Que si más bien alguien importante falleció. Que si más bien, esto no es real y tan sólo es un manifiesto absoluto del poder que ejercen los gobiernos sobre nosotros.

Sí, me gusta seguir teorías de la conspiración, porque finalmente también es una visión sobre lo que acontece de la información y el entorno. Sin embargo, no puedo negar que esto fue real, que hay gente que enfermó y otros que murieron. Leí en un comentario de un lector del Periódico El Universal el día de hoy, que todo esto es un complot, porque siempre ha habido influenza y que más bien todo esto fue un concuvernio entre Ebrard y Calderón (¿?) para convertirse en héroes frente a la nación al crear un "supervirus" y "salvar" a México. Ojo, sí, la influenza siempre ha existido. No por algo la epidemia de 1918 cobró tantas vidas. Pero como buen virus, muta. Evoluciona. Busca la manera de sobrevivir.

Un excompañero de la Universidad de tendencia liberal y naturista colocó en su status del Facebook: "La Tierra se está defendiendo contra lo que le hemos hecho". No creo que ande tan errado. Ante una sobrepoblación y un daño ecológico, Gaia puede responder. Es un estado natural. Las enfermedades y epidemias son un manera de regresar al equilibrio. Sé que después de lo que acabo de escribir, más de dos sentirán agresión contra mi propia especie, pero la idea no va por ese rumbo, sino porque finalmente al seguir la trayectoria de las grandes pandemias de la historia hay un motivo y un porqué. Una acción con su respectiva consecuencia.

En verdad, me preocupa el saber qué sucederá después de esto. Noto un cambio radical en la conducta de la gente. Como si todo aquello que pasó, tan sólo hubiese sido un sueño. Pero fue real. En mayor o menor medida. Con exageración o sin ella. Algo pasó.

Será lo que tenga que ser. Sólo pido que la luz nos guíe por el camino correcto.

Yo por mi parte sigo esperando que en los laboratorios se decidan por el precio y el nombre del análisis de anticuerpos. Descartar no está de más.