sábado, mayo 10, 2008

Cuando el tamaño (y el género) importan...

Alguna vez alguna persona me dijo, que como mujer, en la sociedad mexicana me iba a costar mucho trabajo que los hombres me respetaran. Que sólo había dos caminos para poder por lo menos sobrellevar mi vida en una cultura machista: "actuar como una reverenda pendeja para que te cumplan lo que quieres o ser la más grande de las sumisas". Esa persona está fuera de mi vida desde esa ocasión.

Siempre he sido intolerante a la misoginia y al machismo. Son conductas a las que me enfrento en un país en el que todavía no es bien visto una mujer con los pantalones fajados y una actitud que para muchos es de una "perra cabrona." A eso hay que sumarle que la mayoría de las mexicanas somos de estatura pequeña, como es mi caso con 1.58m, lo cual hace sentir a muchos "caballeros" aún más que son superiores: "A ver chaparrita, no te me alborotes, ni me hables así..." "A ver chaparrita, no me vas a venir a dar órdenes"...

Mis dos mejores amigos varones, quienes no se conocen en persona y tienen una diferencia de edades de 15 años, han coincidido en que yo soy "just one of the guys" debido a mi manera de actuar ante las circunstancias, mi forma de ser y sobre todo la manera en que me desenvuelvo día a día. Esto no me ha sido fácil, cuando todos los días, y en más en ocasiones en las que mi trabajo lo amerita, tengo que lidiar con hombres cuya "educación" no les permite que una mujer, que para colmo es chiquita en estatura, represente una autoridad por encima de ellos.

Pero tampoco se trata de estigmatizar a los hombres, porque he aprendido que todas estas conductas de menosprecio femenino son impulsadas, en mayor medida, por las mujeres. Madres, amigas, novias y esposas que fomentan una cultura en donde todo aquello que no entre en el esquema de lo "correcto" es mal visto. "Esa vieja es una puta" es uno de los comentarios que he escuchado o sabido sobre mí en boca de otras mujeres. Simplemente, por tener una sexualidad libre de tapujos, no tener problema en demostrar talento y querer ser algo más que la esposa en el hogar bonito, con los hijos lindos, la casa perfecta y adicta a irme a desayunar con mis amigas todos los días para platicar sobre mi hogar bonito, mis hijos lindos y mi casa perfecta.

En sí. Todo es un resultado del conjunto de factores. De una educación misogina que prevalece en una interacción de géneros. Las mujeres talentosas no son una plaga ni el enemigo. No son una devoradoras de hombres al ejercer con orgasmos su vida sexual. La inteligencia femenina no es una enfermedad, es un beneficio para la sociedad. Las mujeres con carácter no van a venir a castrar a los hombres ni van a menospreciar a sus semejantes. Ser bonita con neuronas funcionales, no es sinónimo de puterías.

Sé que aún habrá mujeres que al despertar cada mañana y en el camino de su existencia habrán de encontrar hombres a quienes les incomoda féminas con talento y que además pueden ser tanto bonitas como sexy, pero que han llegado a una posición de poderío si haber dado las nalgas.
Así como también, habrá que lidiar con mujeres que obtienen lo que quieren, degradando al género, al actuar como pendejas o sumisas, así como menospreciando a quienes se han salido del esquema tradicional.

Podré no tener muchas amigas. Podré encontrarme con obstáculos para ejercer mi trabajo. Tendré que luchar día a día para demostrar que inteligencia y sex-appeal pueden venir incluídos en el mismo paquete. Y que aún siendo pequeñita se puede tener un gran talento.

No me arrepiento de quien soy, ni de cómo vivo. Por el contrario, bendita sea la libertad, porque el tamaño ni mucho menos el género, importan.

domingo, mayo 04, 2008

Como han pasado los años...

5 de mayo de 2004...
Aún recuerdo a detalle cada momento de ese miércoles en particular. De hecho las últimas semanas previas a esa fecha todavía están atrapadas en la memoria. Corrección tras corrección. Revisión tras revisión. Pelearse con word. Ajustar bibliografías. La paranoia del engargolado en Lumen de Copilco a las 11 de la noche. El no querer comer nada en ese día dado el enjambre que vivía en mi estómago. Minutos antes, estar en un salón al lado del aula donde defendería mi trabajo fumando como desquiciada mientra leía sistemáticamente mi texto. Yorch y Mauricio quitándome mi presentación de las manos insistiéndome "A ver guey, tú escribiste esto, deja de tratar de memorizarlo porque sabes perfectamente qué dice"...
El momento de la verdad cuando las piernas flaqueaban. Argumentos. Afirmaciones. Polémicas.
Y la estúpida satisfacción que se experimenta cuando tras un tiempo de debate y análisis, por fin te dicen que tu trabajo ha sido aprobado.
Todavía sonrío cuando recuerdo otra frase que me dijo Yorch esa vez cuando salimos del aula"Estás cabrona, no tartamudeaste ni te equivocaste ni una sola vez" Me mantuve ante todo y pude defender algo que me costó muchos meses de trabajo, investigación y horas esclavizada a la computadora.
Si, hace 4 años me titulé. Y lo más curioso es que no puedo negar que días después a esa fecha, caí en conciencia de que tenía que crecer. Ser adulto, trabajar, mantenerme, asumir nuevas responsabilidades. Caí en pánico, y de qué modo. ¿Qué sería de mí? me preguntaba cada día. Empezar a buscar trabajo, temor al cambio, a lo que vendría...
En una borrachera posterior a esa fecha, un amigo muy querido me dijo algo que aún con todas las cervezas que recorrían mis neuronas, puedo recordar: Que años después me parecería absurdo el tener ese miedo, y que por el contrario vendrían cosas mejores. Sí, es una frase de lugar común, pero en parte tenía razón.
Y todo viene a raiz de un par de cuestiones que se presentaron en sincronicidad: pláticas, recuerdos, circunstancias, todo aderezado con una fecha cercana. He aprendido que por lo menos en mi caso, debo prestarle atención a esos pequeños pero trascendentales detalles.
Disfruté mucho mis años de universitaria, pero no voy a negar que estos últimos años, con todo y sus claroscuros, han sido mucho mejores. He aprendido a disfrutar quién soy y porque estoy aquí. Todo lo que viví en un momento determinado ha sido trascendente para ser quien soy en este instante de mi vida. Me he reencontrado con el delicioso encanto de mi libertad. Asumí mi cambio de religión aún contra todos los comentarios encontrados. He disfrutado mi soltería sin tapujos ni condicionamientos. Tengo un trabajo que me gusta y en el que he permanecido por más de 3 años y medio, aun con todos los cambios, altibajos y encontronazos. Recuperé mi lado gótico y existencialista. He conocido gente que ha sido trascendental en mi propia vida. Y conste no sólo hablo de los que son y serán amigos siempre, sino también de aquellos que son nemesis de todos mis principios.
En mi entorno ha habido también un sinnúmero de modificaciones. Personas que se van y algunas que regresan. Amigos que se casan, otros que se divorcian. Muerte y vida. Matices de antaños y nuevos horizontes.
Simplemente, cai en conciencia que hoy hace cuatro años, se cerró un episodio de mi vida para dar paso a un cápitulo de diferente intensidad en mi existencia. Pero aparte he enfrentado muchas situaciones trascendentales en estos cuatro años. Hace poco más de medio año quizá fue una de las más agresivas pero que han logrado fortalecer mi esencia. La que me permite poder escribir estas líneas evocando tiempos de aquella adolescente que ansiaba ser periodista y que hoy aunque no vive bajo ese sendero, esta orgullosa del camino que ha tomado su vida. A final de cuentas mi atmósfera siguen siendo los medios de comunicación, y aunque las palabras impresas no son mi vocación en este momento , aun me queda este blog, para compartir mis pensamientos.
Bien lo dice uno de mis guias, todo será a su tiempo.

Whisper Part 7

http://wiccagio.blogspot.com/2008/04/whisper-part-1.html
http://wiccagio.blogspot.com/2008/04/whisper-part-2.html
http://wiccagio.blogspot.com/2008/04/whisper-part-3.html
http://wiccagio.blogspot.com/2008/04/whisper-part-4.html
http://wiccagio.blogspot.com/2008/04/whisper-part-5.html
http://wiccagio.blogspot.com/2008/05/whisper-part-6.html


And it comes the raven debauching time again,
with diaphanous sensations, ethereal exclamations
and all that sweat slowly falling from your face...
Tasty screams of eternity, eyes glowing with extreme intensity,
a slighty breeze, a hardcore breath
evincing fragility, revealing fatality,
all the doleful sound of desire fiend...

Charismatic pain turns down my body,
craving blood, beseeching forgiveness
and then just a heat lighting that tears my spirit,
time collapses, I know,
'cause you have the ability of breaking all what's been written
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