sábado, abril 05, 2008

Memento... parte 2

Perdona acaso si trunqué ilusiones de cálido momento
y sumergí mis piernas en pasionales gozos de destino incierto,
quizá sí, coincido con las voces,
es albedrío soportar mi pasado y tentaciones,
pero no puedes negar que son la esencia de mi cuerpo.

Entonces mira, lo que en realidad deseas
si acaso buscas un laberinto absorto en convicciones,
o simplemente en la sinceridad del verbo,
aprendes a aceptar lo que hoy te ofrezco,
un tiempo en libertad, fundamentado en auténticos recuerdos.

No puedes encerrar tus lágrimas inciertas,
pero tampoco deberías sangrar por la pupilas,
porque el tatuaje de la sinceridad perdura
aun cuando la piel se encuentre en otra fantasía,
ya que tu nombre esta escrito en indeleble armadura

miércoles, abril 02, 2008

¿Prohibición: respeto o Intolerancia?

Confieso que soy adicta a la nicotina.
Confieso que mantengo una relación con un mortífero humo.
Confieso que disfruto cada cigarrillo que me seduce en esa danza de dopaminas ficticias
Confieso que por lo menos hoy, no quiero renunciar a él.


Hace un poco menos de un año intenté divorciarme de mi amante más constante.
Simplemente no pude abandonarlo...

Es un ir y venir en este romance... Me alejo, regresa... Me escondo, me encuentra... Y así nos hemos mantenido desde el inicio de nuestra relación.

He tenido periodos en los que he bajado mi dosis diaria, en otras temporadas mantenemos un noviazgo de intensas bocanadas. Cajetilla tras cajetilla, ha formado parte de momentos, historias, borracheras, seducciones, corajes, experiencias, estrés, noches intensas, días tranquilos.

A veces no negaré se ha convertido en un conflicto cuando el antojo es grande y las circunstancias las menos favorables. Y es que he tratado de ser tolerante con aquellos quienes no comparten este hábito tan caprichoso. He respetado espacios. Comprendido razones. Hasta soportado la típica cantaleta "ashhh ya vas a fumar otra vez... ashhh ya debería dejar de fumar, eso te hace daño..." Creo que la mayoría de los que tenemos adicción a la nicotina, sabemos que el cigarro no es el elemento más sano que introducimos a nuestros organismos, y creo que en igual magnitud, hemos intentado por lo menos una vez, de alejarnos de él.

Sí ya sé en este momento alguien estará pensando "es que para qué empezaste a fumar en un principio" y creo que eso será en su momento motivo de otro post, así que proseguiré con el tema que me compete en este instante de una cálida noche primaveral.

Ya he experimentado en últimos días la evolución de una ley que entiendo sea para beneficio de quienes no se han involucrado en los placeres prohibidos de la nicotina y el alquitrán, sin embargo, también he visto que esto no es una solución real para el problema de una adicción que no va a detener el daño de muchos años de insertar en nuestras mentes a este amante de intoxicante cariño.

Y conste que lo dice alguien que ya intentó parches, chicles, dejarlo de golpe, dejarlo en fases, entender la psicología del cigarro en su vida... No por algo, alguien comentaba hace un par de semanas que el cigarro es más adictivo que la heroína... o que es más fácil dejar el alcohol que el cigarro...

Opinaré, a riesgo de que más de dos me digan, ya sea en este blog, en mi correo o en persona, que soy una maldita irresponsable o que mis argumentos son bastante burdos.

Entiendo que hay que respetar a los demás. Entiendo que hay que pensar en la salud de los demás. Y más aún entiendo que ante todo hay que iniciar los cambios por algún lado. Pero yo creo que todo se hizo de una manera precipitada y poco reflexiva.

El cambio debió iniciar desde la raiz misma. Desde el severo problema de consumo de cigarros que existe entre los mexicanos. Lo dice alguien que empezó joven y que no se arrepiente, pero que sabe que hoy ese inicio tendrá un desenlace mucho más complejo. Lo que me preocupa es no tener un espacio autentico para desahogar mis ansias. Y que esto se convierta en una cacería de brujas. ¿No mejor deberíamos usar esos recursos en mejor la seguridad en la capital, digo, porque en menos de 2 meses ya conocí 9 personas que fueron asaltadas en su vehiculos? ¿o en mejorar legislaciones para combatir la violencia contra mujeres y niños? ¿o en combatir las adicciones en niños y jovenes? Si lo sé, nuevamente soy una idealista, que en esta ocasión esta molesta por tener que renunciar a la compañía de un cigarro mientras toma un café en un Vips o de ese tabaquito acompañado de un cerveza a ritmo del acelerante ritmo de la música de un bar o antro. Está bien, que sea lo mejor, pero este no es el camino a la desintoxicación, es más bien un sendero de segregación. De menosprecio. Han convertido a los fumadores en marginales, en criminales y seres despreciables.

No creo esa haya sido la mejor solución para un problema que va más allá de fumar en espacios cerrados. Mañana escucharé comentarios, veré reacciones y me sentaré a reflexionar. Lo que de antemano puedo afirmar es, que lo primero que haré mañana será encender un cigarro en homenaje a este post. No lo hago ahorita, porque con legislación o sin ella, me gusta respetar el hogar que comparto con no fumadores, y para eso no tuvieron que imponerme nada ni castigarme. Es un mero acto de respeto y educación. Eso, que les faltó agregarle al último párrafo de su decreto, señores legisladores.

martes, abril 01, 2008

Fénix...

Nunca es tarde para cerrar ciclos.

Nunca es tarde para darte la oportunidad de reiniciar un camino.

Nunca es tarde para entender las piezas que aparecen en tu vida para formarte un destino...


Hace un poco más de medio año, comencé un enfrentamiento con retos que cuestionaron todo aquello que rodeaba mi existencia: mi fe, mi experiencia, mi aprendizaje, mi compañía, mi vocación, a mí misma. Han pasado los meses y quizá apenas comienzo a entender los motivos por los cuales todo aquello se convirtió en un cotidiano escaparate de cuestionamientos sin sentido. Hacía mucho que no enfrentaba esto. Es más, siendo objetiva en la medida de mis posibilidades, creo que nunca había tenido que soportar pruebas tan desgastantes en tan breve lapso de tiempo.
Y aquello deja cicatrices. Como cuando el tren colisiona sobre una superficie, por más rígida que esta pudiese llegar a ser... Lo importante de estas fases es evitar quitarse la costra o provocar que la herida se infecte, porque más tiempo tardará en sanar. Fue un trabajo bastante complejo, he de confesar, porque en instantes cuando la fase de contingencia parecía haber cesado, venía un segundo oleaje aún más mortífero que el primero y pues verse envuelta en complejidades maquiavelicas, no era como el mejor estimulo para despertar y ver tu reflejo en el espejo del destino.
Hoy quizá, ya puedo escribir estas líneas sin mirar al cielo y cuestionar a mi Diosa Madre. Todo tiene un motivo y un porqué, así como el tiempo todo lo arregla y acomoda. Aquí no se trata de vivir con el temor al castigo eterno, la verdad, que flojera y que mediocridad de pensamiento. No. Más bien, en este panorama puedo comprender que cada día a día es un reto, y que en sí cada reto tiene un mayor grado de complejidad de acuerdo a nuestras identidades.
El renacimiento es todavía más excitante que la vida misma, porque aprendes a disfrutar el extasis de los segundos y por lo menos, por mi parte, a recuperar el existencialismo que iluminaba mis sentidos a cada respirar y que hoy sigue siendo, la droga más exquisita.


Memento.. Parte 1

Las palabras se han extraviado en el paradigma de la razón.
No han encontrado el sendero indicado para liberarse de un laberinto de existencias diáfanas...
Entre la imagen y el verso, hay una disyuntiva
porque mientras una equilibra el espiritu, la otra extasía los placeres del alma...
Curioso es, cuando entre las dualidades del destino,
comienzan a existir paralelismos absurdos,
en los que el embriagante sabor de la piel salada
se mezcla con la estocada mortuoria de una mirada fortuita...
Disculpa acaso si he corrompido tu vacilante verbo,
no he pretendido mancillar lo que quizá pareciera verdadero,
no he querido mentir ni afirmar nada,
tan sólo entender dónde se ha extraviado lo que el corazón exclama...
Quizá entre el aroma dulce de tu embriagante cuerpo,
me intoxiqué y olvidé lo que entre lunas era esencia,
la sangre mezclada de pasiones sinceras
se transformó en silencio de incomprensible tiempo.
Un penetrante vaivén de confundido embrague,
cuyo sonido fulminante casi me convierte en musa,
se esconde entre intereses profanos,
mientras tú acaso me miras, te escondes, me incitas,
con ese caprichoso encanto al que nunca te limitas.