sábado, abril 26, 2008

¿Cómo saber si estás viendo una clásica película de vampiros?


  1. El protagonista generalmente es un adolescente incomprendido, un desadaptado social o un rechazado que busca una oportunidad para destacar
  2. La novia u objeto de deseo del protagonista, generalmente es una chica dulce, ingenua pero que tiene una alta energía sexual.
  3. El vampiro es un tipo seductor, atractivo y encantador. Es mayor que el protagonista. Puede tener acento o porte extranjero.
  4. El cazador de vampiros, si es que lo hay, es mucho mayor que el protagonista. Podría ser su padre y asume un rol paternal dentro de la trama.
  5. El vampiro buscará siempre una manera para seducir o acercarse a la novia/objeto de deseo.
  6. Habrá una escena sexual entre el vampiro y la novia/objeto del deseo. Generalmente termina con el vampiro mordiendo el cuello de la chica.
  7. Dicha acción provocará que la joven se transforme de chica ingenua a una seductora mujer.
  8. Si no hay sexo, por lo menos resultará que el vampiro está obsesionado o siente deseo por la mujer. En algunos casos le puede recordar a alguien de quien estuvo enamorado en vida.
  9. El vampiro tendrá un aliado. Puede ser un loco o un wannabe.
  10. La casa/hogar del vampiro es de apariencia tétrica.
  11. La fe es cuestionada dentro de la trama.
  12. La primer víctima del vampiro será una mujer o en su defecto estará apoyado por alguna mujer vampiro en su clan.
  13. Tanto el protagonista como el cazador de vampiros tiene un renacimiento espiritual durante la película que provoca que logren enfrentarse al vampiro en una gran batalla final.
  14. El vampiro se transforma en algún animal, generalmente murciélago, lobo o roedor.
  15. Antes de matar al vampiro hay que matar a su aliado.
  16. Antes de la batalla final habra una pelea previa en la que alguna de las dos partes resultará herida.
  17. Alguien cercano al protagonista muere en batalla o es transformado en vampiro al que hay que matar.
  18. La batalla final estará musicalizada.
  19. Para salvar a la novia hay que matar al vampiro mayor. Esto se convierte en móvil final de la trama.
  20. Al final te quedarás con una incógnita sobre si se murió o no el vampiro...

jueves, abril 24, 2008

Whisper Part 3

http://wiccagio.blogspot.com/2008/04/whisper-part-1.html
http://wiccagio.blogspot.com/2008/04/whisper-part-2.html

So sweet, so hard, so filthy

a dizzy tingling inside my head,
underhand sensations pound inside my soul,
while you whisper my name slowly,
no matters what it may come...

A rush of blood blinks in my thoughts,
your fingers dance all around my flesh,
flop sweaty angels fall into my legs,
oh look my darkness, your eyes are burning
all my body surrenders to your blow.



lunes, abril 21, 2008

Cuando tu destino se desliza en mis manos...

Últimamente el destino me ha puesto en el interrogante de tomar decisiones que afectan la vida de alguien más. Y en verdad no es nada fácil saber que la existencia de algo chiquito y frágil depende de si tomó la alternativa adecuada o si acaso me equivoco y trunco su camino antes de tiempo... o si me equivoco y la llevo a un sendero de injusto dolor.

Tras dos operaciones, dos tumores extirpados, lesiones de neoplasia y un nuevo fibroadenoma de dudosa apariencia que crece descomunalmente por debajo de su axila; ttodo esto, en menos de seis semanas, esta pequeña guerrera aun se emociona al encontrarse con su ruedita. Ya no corre con la misma intensidad que hace varios meses pero al subirse a ese pequeño juego, su mundo cambia, se llena de alegria. Ha bajado de peso, su pelito no brilla con la misma intensidad pero con emoción se despierta a las 5 de la mañana para poderte dar -en su muy particular estilo- los buenos días.

Se puede quedar por largo tiempo instalada en su platito con ese extraño menú de mijo, alpiste y semillas de girasol. Pasea por toda su casa, pedacitos de Froot Loops, obleas y cuanto cereal se cruce en su camino. Y el pan dulce -hot cakes, panques y galletitas- son un manjar que merece ser degustado con precisión.

Ella intenta tener una vida normal. Jugar, comer, hacer travesuras. Pero en sus pequeños ojitos color rubí hay un halo de melancolía que se siente como una furtiva estocada en el corazón. Al mismo tiempo, te sorprendes al ver cómo su espíritu se esmera por demostrar que aún tiene energía, ganas de luchar y que no cesa su batalla contra el enemigo cancerígeno que invade su cuerpecito sin compasión. Es una mirada contradictoria. Por un lado, ese dolor que habita en su alma y por el otro, esa chispa de energía, esas palabras sencillas "espera, dame una oportunidad, aun no es tiempo de partir".

Eutanasia no es un sustantivo que uno desee encontrarse en una frase. Y más cuando el médico te ha dicho que tienes que tomarlo en consideración. "Dale calidad de vida", me han insistido, pero en el momento que veas que sea necesario mejor dejarla descansar, considera la eutanasia cómo una alternativa. En ese instante sentí un escalofrío en el alma. Sabía que la vida de mi pequeño angelito estaba ahora en mis manos y que tenía que tomar la decisión correcta. Me he cansado de preguntarle a mis amigos -casualmente dos de los más cercanos y a quienes adoro como mis hermanos han tenido que enfrentarse a disyuntivas muy parecidas a la mía- qué hacer, ya que simplemente no es fácil entender cuándo ni cuál es ese maldito instante en el que uno, cómo ser humano, tiene que decidir por alguien que quizá quiera vivir aún más, pero que no tiene voz para gritártelo.

Me he quedado horas mirándola correr, mientras aún puede. Subir y bajar de su jaula. Recorrer su pequeño universo. Le he preguntado que me dé tan sólo una señal sobre qué hacer, mientras me mira con ojitos de brillo melancólico. Esa maldita disyuntiva la tengo metida en la cabeza con mayor intensidad desde anoche. Y crece aún más mientras la miro al escribir estas líneas y darme cuenta que el tumor también aumenta. Y sé que llegará el punto en el que quizá ya no pueda caminar y eso, en ella, la pequeña corredora será un castigo infame.

Me he planteado volverla a operar. No sé si tolere una cirugía más. La última le costó mucho trabajo sobrellevarla. Ahí todavía estaba en su peso. Hoy esta flaquita y aunque come con gusto lo que le sirvo, ya no devora como una aspiradora. Tampoco sé si sea justo dormirla para siempre, cuando aún veo vida en sus ojos.

Simplemente no sé que hacer. No sé que hacer y eso me parte el alma. Por más que me digan que así como ella puedo comprarme veinte más con todo lo que he pagado en médicos, cirugías y demás artilugios para mantenerla viva. Sí, hace 10 meses le dí una oportunidad, la invité a mi casa, a ser parte de mi familia. Y con esa curiosa energía se volvió la consentida de todos Si, hace 10 meses su destino pudo haber sido el terminar en el estómago de una víbora. Pero termino conmigo, en mi habitación. En un pequeño mundito que ella misma llama su hogar. No sé hasta qué punto tengo derecho a decidir por ella qué hacer con su propia vida...

Hoy sólo sé que al terminar de escribir este post, sigo con la misma disyuntiva. No puedo evitar mirarla y no saber qué hacer mientras con ojitos de tristeza se come gustosa un pedacito de panque de nuez. Maldito cáncer.